Sorteando los obstáculos de esta negra noche, he caminado más de dos horas, tratando de encontrar un lugar en donde descansar, pero la penumbra no me deja ver nada a mí alrededor. Sigo caminando y me encuentro con una niebla que empeora la vista, la espesura del bosque no me deja siquiera tomar el aire suficiente, no es normal, no puedo respirar, la falta de oxígeno me hace caer, tengo que encontrar un lugar, donde ocultarme, donde esconderme, algo me persigue desde hace varios minutos, lo puedo sentir tan cerca, escucho su quejido ronco y profundo, tal vez es una bestia, por el sonido sé que es algo grande, se acerca cada vez más a mí, escucho el gruñido detrás de mí, puedo sentir el aliento caliente en mi nuca, está detrás mío, no puede ser, ni siquiera lo puedo ver, giro mi cuerpo rápidamente para estar frente a frente con esa bestia, pero no consigo ver nada, la niebla es tan espesa, la oscuridad su cómplice, me balanceo hacia atrás, buscando algún tipo de guarida, pero no encuentro nada, solo espacio vacío, el escenario perfecto para poderme atrapar. Giro mi cabeza a la derecha con rapidez, escucho su gruñir por todas partes, se escucha como un perro, algún animal deseoso de comer, de atacar, puedo sentir el aire de sus movimientos en mi piel, me está rodeando, ¿estará jugando conmigo?, ¿estará entreteniendo a su comida antes de devorarla?, ruego porque un pequeño rayo de luz me ilumine, me deje ver a mi feroz enemigo, pero no logro ver nada, respiro, lento y profundo, trato de sostener el aire que entra poco a poco a mis pulmones, intentando ubicar al ser que me acosa, pero solo escucho su gruñido cercano, crujen las ramas del piso, las hojas y pedazos de semillas secas, me pongo de pie y en medio de la nada una ráfaga de viento empuja la niebla delante de mí, se empieza a despejar el entorno, un rayo de luz logra entrar por la cúpula de los árboles. Una enorme sombra de más de dos metros esta frente a mí, no lo puedo creer, es enorme, no hay nada de ese tamaño que mis ojos hayan visto, da un paso hacia adelante y logro ver sus ojos, rojos escarlata, un escalofrío recorre todo mi cuerpo en segundos y mis vellos se erizan al instante, tiene forma humana, unos cuernos salen de su cabeza, parecen de Cabra, se acerca más, no puedo moverme, estoy paralizada, la niebla se va poco a poco, dejando al descubierto aún más a este ser oscuro, de pronto siento como su garra recorre mi abdomen hasta llegar al ombligo, se detiene y se jadea, no me está lastimando, no sé si está conociendo a su víctima, estoy segura que va atacar en cualquier momento, no he podido volver a tomar aire, siento que me ahogo, no puedo siquiera respirar, estoy aterrada, de pronto el viento se vuelve fuerte y pesado, me balancea contra su garra, y siento la presión afilada de sus armas, la niebla empieza a desaparecer pero el también, en cuestión de segundos, no hay nada a mi alrededor, ni niebla, ni oscuridad, ni él, el viento se llevo todo mi miedo, a mi enemigo, ¿qué fue?, que era ese ser enorme y aterrador, ¿porque desapareció?, respire por fin, una gran y efusiva inhalación. Mira a mí alrededor, no había nada, ya ni siquiera sentía miedo. La luz de la luna y un cielo despejado era lo que cubría mi cabeza, la oscuridad pareciera tan lejos. Giro mi cabeza, tomo el aire suficiente… vuelvo a caminar.
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